Si vendes a otras empresas y ofreces pago aplazado, cada factura que emites lleva un coste invisible. No es solo el tipo de interés de tu póliza de circulante. Es la suma de financiación, seguro, personal, impagos, costes legales y capital retenido. Cuando sumas todo: entre el 1,5 % y el 3,5 % de tus ventas a crédito se pierde solo por cobrar a plazo.
Los cinco componentes del coste real
El coste de ofrecer crédito comercial se reparte en cinco bloques, todos variables según sector, perfil de riesgo y los instrumentos financieros que utilices.
Financiación (0,4 – 1,0 %): incluye intereses de póliza de circulante, confirming o factoring, más comisiones ocultas: apertura (0,25 – 1 %), no disposición (0,15 – 0,50 %) y gastos de estudio. Una póliza que aparentemente tiene un tipo del 4 % acaba costando el doble cuando sumas todo.
Seguro de crédito (0,5 – 1,0 %): la prima anual varía según sector y siniestralidad. Lo que muchos CFOs no saben: la cobertura típica es del 80 – 90 %, no del 100 %. Y tras un ejercicio con impagos, la prima puede subir entre un 20 % y un 50 %.
Gestión de cobros y administración (0,2 – 0,5 %): personal dedicado a perseguir cobros, conciliar pagos, gestionar reclamaciones y mantener límites de crédito. En empresas medianas, esto equivale a una o dos personas a tiempo completo.
Impagos no cubiertos, recobro y costes legales (0,4 – 1,0 %): la parte que el seguro no cubre (10 – 20 %), más gastos de recobro y procedimientos judiciales. Un solo impago importante puede borrar el beneficio de docenas de ventas.
Lo que no aparece en la factura del banco
Además de los bloques anteriores, hay costes que no figuran en ningún extracto bancario pero impactan directamente en tu cuenta de resultados.
Avales personales: muchas pymes necesitan garantías personales para acceder a financiación. El patrimonio del empresario queda en juego. Es un riesgo sin precio que condiciona cada decisión financiera.
Riesgo de no renovación: cada año, al renovar líneas de crédito, dependes de la decisión del banco. Un mal año en tu cartera, un cambio de política crediticia o una crisis económica pueden dejarte sin líneas justo cuando más las necesitas.
Financiación alternativa: cuando la banca no basta, muchas empresas recurren a fondos o plataformas de préstamo con costes que multiplican los porcentajes anteriores.
El coste real según datos del mercado
Según datos sectoriales actualizados a 2026 y condiciones medias del mercado español para pymes solventes (tipos en torno al 6 – 8 % TIN, primas de seguro ajustadas según riesgo), el coste total de sostener el crédito comercial tradicional oscila entre el 1,5 % y el 3,5 % de las ventas a crédito, independientemente del tamaño de la empresa. Los porcentajes son extrapolables ajustando por economías de escala y perfil de riesgo.
Cómo reducir este coste entre un 20 % y un 60 %
Las plataformas de crédito B2B digital (BNPL B2B o Digital Trade Credit) permiten externalizar todo el ciclo: verificación, scoring, seguro, financiación, cobros e impagos. El vendedor cobra en 24 horas, sin riesgo, sin consumir capacidad bancaria y con una comisión transparente que incluye todo. El ahorro real, según estimaciones del mercado, se sitúa entre un 20 % y un 60 % respecto al modelo tradicional.
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Preguntas frecuentes
Porque el tipo de interés solo refleja una parte. Hay que sumar comisiones de apertura, no disposición, seguro, personal de cobros, impagos no cubiertos y coste de oportunidad del capital retenido.
Entre un 1,5 % y un 3,5 % de las ventas a crédito, según datos del mercado español 2026.
Sí. Las plataformas de crédito B2B digital reducen entre un 20 % y un 60 % el coste total, externalizando todo en una sola comisión por operación.